Dolores May
 
 

INSTALL.EXE
video instalación

curador: damian masotta. diciembre 2007 - enero 2008. Galería masottatorres.
¿ buenos aires.

Pagina/12, domingo, 06 de Enero de 2008

INSTALL.EXE Y UN DIALOGO ENTRE TEXTURAS Y FORMAS

El atractivo de la materia

En la galería Masottatorres Nodo de Arte Contemporáneo, seis artistas experimentan con distintos lenguajes.

Para empezar, hay una paradoja: la instalación-exposición colectiva Install.exe (en la galería Masottatorres Nodo de Arte Contemporáneo, México 549) se podría definir, en primera instancia, como "inspirada en materiales biológicos" pese a su nombre tan fuertemente anclado en las tecnologías digitales. Es que más allá de los materiales que utilizan, la sensación que producen casi todas las obras expuestas o instaladas en el subsuelo del espacio es la de ser instantáneas de momentos vitales. Los seis artistas, además, parecen establecer un curioso diálogo a pesar de los distintos lenguajes. Unas cartulinas parecen, a la distancia, trenzas y músculos dibujados con microfibra. Una mirada cercana revela un interesante trabajo de tejido, que es el que logra el relieve que tanto llama la atención. A un lado, toda una esquina inspirada en el pop art y ciertos lenguajes del comic, pero que renuncia a las referencias explícitas para construir una ciudad viva, que late. Del otro lado, una ola de dos metros en negro y blanco. Una suerte de extensión de otra imagen indefinible que parece brotar del techo y apropiarse del espacio.

No es lo único que surge del cielorraso. Junto a la columna central del subsuelo hay una trenza (a falta de mejor definición) que aporta más texturas al lugar. El cronista detecta otro experimento con el techo: desde la planta principal de la galería se puede observar, por una rejilla, la instalación. Es otro punto de vista (quizás inesperado) que aporta otro ángulo de mirada, casi furtivo. Luego, para bajar, la escalera que da acceso a la exposición está flanqueada por un colchón colgado sobre el que se proyectan hombres que duermen. Hay aquí una instancia sugestiva: como al descuido, algunos metros más atrás hay almohadones con formas de torsos femeninos desnudos que interrogan sobre la soledad y la vida sexual contemporánea.

Finalmente, dos estructuras hechas con caños de PVC (¿un residuo industrial?) que -luego, y a pesar de ser obras de otro artista– pueden leerse como una introducción a "la puerta". La puerta en cuestión es el acceso a la segunda video-instalación de la muestra (cuyo verdadero nombre es Imperativo de captura). Suerte de ruptura del espacio físico propuesto, Imperativo... es, además de las imágenes que presenta, un desafío al visitante. Hay que adentrarse en un angostísimo pasillo (de un metro de ancho, quizás un palmo más), suerte de no-lugar del edificio, redescubierto y aprovechado por las mismas características de crudeza que lo harían anatema de otras obras: humedad, oscuridad, estrechez.

Es que esta obra parte de fotografías y videos tomados en la Reserva Ecológica Costanera Sur que, como sabe cualquiera que la haya visitado, mantiene su status de "ecológica" de modo bastante precario. Sus orillas están llenas de desperdicios. Es en esta suciedad mezclada con la vegetación casi hasta el punto de parecer parte del paisaje natural de la reserva donde los trucos fotográficos alcanzan su mejor forma. Pero, como para alcanzar el río hay que pasar por sobre los desechos de la playa, también para alcanzar el libro de fotos hay que estirarse por encima del televisor que, desde el piso, nos muestra en un loop incesante imágenes de la reserva. "¿Qué es eso?", es la pregunta que vale hacerse al mirar las fotos. Y dar forma a la respuesta es, también, dejar correr la imaginación. Que cada espectador recorra la muestra e intente dilucidar las respuestas que mejor le gusten. La artista confesó a Página/12 la naturaleza de los objetos fotografiados, pero no tiene sentido privar al visitante del saludable juego de adivinarlos. Y en este punto conviene retomar el resto de Install.exe, porque salvo excepciones, las figuras presentes siempre están más sugeridas que explicitadas sin por ello (nueva paradoja) caer en la plástica abstracta.

Cabe abrir otros interrogantes sobre el nombre de la muestra. Install.exe es el nombre estándar para los archivos ejecutables de Windows que sirven para instalar programas. Entonces, ¿qué es lo que está instalado? ¿Qué es lo que hay que instalar? ¿Qué parte de nosotros está en los resabios industriales de los tubos de PVC, en la necesidad de almohadas con formas de torsos? ¿Qué tenemos de naturaleza y qué de desechos?

Install.exe puede visitarse de lunes a viernes a las 14, o los sábados a partir de las 16.
Informe: Andrés Valenzuela.

Curaduría: Damián Masotta
www.masottatorres.com.ar

INSTALL.EXE es una muestra de seis artistas que durante cuatro jornadas trabajaron hasta terminar 'instalando' sus propuestas estéticas en las paredes, en los pisos y en los techos de la galería masottatorres.
La línea que no termina lo recorre todo, se cruza con otras líneas, está en el espacio aéreo, en el plano y en el virtual, la línea une y arma este sitio.
Seis propuestas que surgieron independientes se componen en un producto final hecho en red, de esa manera se hacen parte y construyen un todo completamente nuevo. Podría haber sido una exposición de instalaciones aisladas pero no lo es: aparece un espacio nuevo, bajo tierra surge la reflexión sobre la casa, sobre lo interior y su relación con lo externo, sobre la captura de la imagen y sobre las energías masculinas y femeninas entrelazándose y germinando.

Dormir abrazado a una almohada como una forma de sustituir el cuerpo que no está, es para mí la mejor forma de liberación o resistencia a un espacio opresivo. Durante la calma del sueño, ese mismo cuerpo se libera y vuelve a donde mas le gustaría estar. (May)

Los artistas siempre hacen preguntas, plantean incógnitas, parecen haber sido hechos -como los niños- para preguntar, quizás porque intuyen que en la pregunta permanente está la sabiduría. Ubicados en el mundo que les toca, ellos dicen lo que les aparece, teniendo como herramienta básica la metáfora. La pregunta del arte es la pregunta del hombre: ¿qué hago aquí? Y los artistas dan sin saberlo algunas respuestas, es una pretensión exorbitante, pero ellos están para eso.
Investigación es una de las palabras aplicadas hoy al arte, palabra antes más en relación con ámbitos científicos o académicos de otras áreas. Hoy, como siempre lo ha sido, el artista es a todas luces un investigador, un proyectista, un científico del poema. Es por eso que plantear obras que son proyectos investigativos es arte, es mostrar un proceso de observación, de ciertas comprobaciones y ninguna respuesta cerrada como final –el arte se guarda siempre las respuestas por naturaleza-.
Ubicarse en un sótano de San Telmo para instalar seis propuestas es armar un laboratorio de pensamiento artístico que, entrecruzando intuiciones y preproyectos, elabora nuevas preguntas, creando climas, adaptando lo subterráneo como espacio.

Las propuestas de Fernández, Gagliardi, Harymbat, Laratro, May y Montecucco son diferentes en su génesis pero han sido trabajadas por ellos considerando las conexiones posibles entre sus obras y buscando de entrada puntos o nodos de cruce entre sí. Todas tienen el elemento formal de la línea en común, que guía, que lleva, trae, muestra y sugiere. Intervenidas las paredes debajo de la tierra con cintas adhesivas explotan en una búsqueda de la modificación y la ola de Hokusai reciclada por Montecucco aparece desde la mancha contaminante atravesando la cabellera monstruosa que nos impone la feminidad de la obra de Laratro en su recuperación del oficio de cortar, bordar y coser. Ésta viene de la mano del símbolo del pelo suelto, largo, entrelazado. "Nosotros somos esto" parece decir la artista y su catarata de mujer gigante aparece frente a la sutileza de las camas y los permanentes durmientes en loop de May. Dormir es morir, morir es dormir, soñar es morir un rato, la vida es sueño y los sueños nadie sabe qué son. Ambas hablan de lo que sólo las mujeres saben bien, interioridad, calor, ternura, vigor, lucha, misterios de fabricadoras de vida. Dolores investiga sensaciones, hombres que duermen en almohadas que refieren a pechos de mujeres que no están, se los ve felices, como niños, ellos duermen, ellas no están, sólo sus sombras, sólo sus transferencias. Makarena Gagliardi se presenta en lo subterráneo de lo subterráneo, elige la cueva -un sitio virgen del edificio- para llevarnos a lo cavernoso. Usa instantáneas tomadas, habiéndose dejado elegir por ellas. Todo es en su obra un laberinto de referencias que vuelven sobre sí mismas en diferentes formatos. En la escalera y por las dudas, si alguien pensaba que ver arte es dejar de pensar, la subida no nos deja ir sin hacerlo, un texto de Baudrillard nos confirma que la estética siempre ha sido una rama de la filosofía.

La obra de los artistas varones, Harymbat y Fernández se impone de una manera complementaria, el primero instala el afuera donde trabaja comúnmente en sus murales de calle, en una pared de un sótano. Extrapola la estética callejera y en la tradición de artistas graffiteros, muralistas de brocha rápida y de denuncia plástica, pone en un contexto de galería su impronta. Gualicho hace calle en la pared de MASOTTATORRES, ese es su aporte, poner su trabajo allí es integración del adentro y del afuera, es sentir el arte como un solo animal vivo. Como Basquiat se entrenó en el vértigo del smog y el ruido y puede competir donde sea. El afuera es fruto del adentro y viceversa. Su medio es la línea, sus recursos son simples, rápidos, la obra se realiza con velocidad en el tiempo que permite el cambio entre muestra y muestra en la galería. Juan Pablo Fernández también cambia de contexto ciertos elementos e instala otra mirada de lo que a diario usamos: pasamanos de colectivos convertidos en lugares delimitantes, la búsqueda de lo estéticamente bello en la producción industrial lo atrae a realizar sus construcciones colocadas, que parecen haber sido instaladas por una máquina, son puestas y marcan territorio. Otra vez el interior, ésta vez delimitado con los elementos industriales del interior de un ómnibus urbano.

Cuando instalamos un programa en una PC cualquiera hay siempre otro programa de instalación: INSTALL.EXE, antes que nada debe estar presente, es un medio y no un fin. Instrumento de la reflexión, de la expresión de mundos, de la vida que se manifiesta también el arte funciona así. Instalar una obra es instalar preguntas, intervenir espacios es intervenir la mente.